sábado, 14 de mayo de 2016

Las voces pasivas

Las voces pasivas

Las palabras
(díganse o no)
tienen su efecto.

Reunidas en multitud
apabullan
con su sinsentido
cambian el significado
según la estación que toquen
o la piel que rocen.

Lentas, pausadas y únicas
alteran con su fuerza
el destino de un oído
repercuten en la calma
con la verticalidad
de la piedra
hiriendo el agua.

Si se juntan al azar
provocan incoherencia
se asumen
como un ataque
como un racimo de uvas
deformado.

Díganse o no
da igual...
Los gritos no se oyen.

Vico.

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